5 abr. 2017

CÓMO ELEGIR TU VESTIDO DE NOVIA





¡Muy buenos días a todas! 

Estoy 100% inmersa en la preparación del "día B". Y, seamos claros, organizar una boda, no es tarea fácil. Salvo que cuentes con una wedding planner –cosa bastante complicada para el común de los mortales– te tocará adentrarte en un mundo hasta ahora desconocido que sólo habías visto de lejos, en el cine por ejemplo. Como mucho, habrías imaginado cómo sería tu vestido ideal. Y aquí llegamos al quid de la cuestión… ¿cómo te decides por EL vestido? Porque muchas te contarán que se produce una especie de experiencia mística en la que te das cuenta de que ESE es el vestido de tus sueños y no tendrás ninguna duda… Pero, seamos sinceros: de eso nada. Cuando llega el momento lo tendrás de todo menos claro, al menos según vayan pasando las horas. Así que, aquí van algunos consejos para intentar ayudaros a decidir el vestido que ocupará los marcos de foto de vuestra casa durante una buena temporada (por no decir el resto de tu vida). 
 

1. Decidid si queréis hacéroslo a medida o si, por el contrario, prefierís recurrir a las firmas de confección. En mi caso, yo no lo tenía muy claro. Por una circunstancia me fui a ver vestidos con mi madre con bastante tiempo y sin la idea de comprarme en ese momento nada pero, al final, me acabé decidiendo por un diseño de Aire Barcelona… y hasta aquí puedo leer. 


2. Buscad en Internet para intentar haceros una idea de qué es lo que queréis pero… paso al punto nº tres…


3. No os cerréis a nada. Yo tenía una idea bastante clara de lo que quería y en la prueba metí dos diseños diferentes por si acaso y… ¿qué ocurrió? Que uno de los “por si acaso” se convirtió en el elegido. 


4. Comprad lencería para la prueba. Sí, vais a quedaros desnudas delante de bastante gente, resumiendo: quienes os acompañen y la señorita de la tienda. Y eso en la primera prueba, en la siguiente entran en juego las modistas, más acompañantes… 




5. Intentad ir monas. A ver, te estás probando el vestido, te haces una mejor idea si vas más o menos arreglada. Para la siguiente prueba una de mis compis me ha dado una gran idea que es hacer coincidir la prueba de pelo y maquillaje con el día de la prueba del vestido, de este modo, ves cómo encaja todo. 


6. Pero tened claro que con los nervios vais a acabar hechas un desastre... En mi caso, yo me había arreglado, hecho mis ondas ideales en pelo, maquillado... y acabé con un moño mal puesto –me moría de calor del estrés– y con una cara de pena...

 

7. No hagáis mucho caso de lo que os digan. Sé que está mal que diga esto pero tu gusto es tuyo y de nadie más. Si tú no te ves con algo, no lo cojas. En mi caso, en la tienda me convencieron para escoger un velo con bordados de guipur, que tengo que decir que era ideal, pero a mí no me acaba de gustar cómo quedaba con el vestido. ¿Qué pasó? Que volví otro día (gracias a Dios por lo que os explico en el siguiente punto) y lo cambié por uno más acorde a la idea que yo tenía. 


8. NO HAGÁIS FOTOS. Este es quizás el punto más importante de toda la lista. No las hagáis, punto. Sé que querréis inmortalizar ese momento y verte una y otra vez vestidas de novia por fin pero, creedme, es una mala idea, sobre todo en la primera prueba. El vestido que os prueben probablemente no sea de vuestra talla y si es de cuatro más como me ocurrió a mí no sólo os quedará enorme sino que en foto parecerá que tenéis 20 kg más… Yo llegué a mi casa, me puse a ver las fotos y “oh-dios-mío, estoy gordísima, me queda fatal”. Menos mal que aprovechando lo del velo, volví a probármelo y recordé que el vestido era una preciosidad y que no me hacía gorda sino que me quedaba enorme… 


9. Disfrutad. La primera prueba del vestido de novia solo vais a vivirla una vez en la vida. Yo me fui con mi madre, las dos solas, y no lo hubiera hecho de otra forma.



¡Espero que os haya gustado y ayudado!

Un besito y hasta pronto 

1 comentario: